No son muchos los autos que se ven por las carreteras de Pinar del Río desde que la pandemia aterrizó en Cuba. Y es que ante las limitaciones de cada fase solo permiten circular los autos imprescindibles, entre ellos los taxis que pertenecen a la Agencia de Viñales.

Los choferes van y vienen durante el día y la noche al servicio de las necesidades de traslado en hospitales, laboratorios y en otras instituciones de la Salud Pública cubana. Han tenido más nivel de transportación que en tiempos normales.

Según datos de la oficina comercial de la Agencia, antes de la pandemia, incluso en el alta turística, ofrecieron 13 recorridos diarios como promedio y hoy son más de 100 a clientes nacionales en el enfrentamiento a la COVID-19.

La Agencia Taxi Viñales tiene 180 medios de transporte en función de la situación actual. Hay presencia de ellos en los policlínicos de cada uno de los municipios. Trasladan pacientes, sobre todo altas médicas hacia los lugares de residencia.

También asisten a personas con turnos médicos impostergables hacia las instituciones donde se atienden. En Taxi Viñales viajan los epidemiólogos para hacer los PCR a las personas que lo requieran. Hoy la misión es apoyar a Salud Pública en tiempos de pandemia.

Sesenta autos y microbuses han sido arrendados a trabajadores privados, conocidos como por cuenta propia. Veintitrés arrendatarios de triciclos también apoyan las misiones de enfrentamiento a la COVID-19 y el resto son taxistas propietarios que tienen un contrato de prestación de servicios.

“Ha sido un año de brindar más de 100 servicios diarios y de estar expuestos a altos riesgos. Los choferes son rigurosos en el cumplimiento de las medidas fitosanitarias que exigimos. Es obligatorio usar el nasobuco y desinfectar las superficies que tocan los pacientes y el auto en general. El distanciamiento físico es velado con rigor.

“Las medidas han permitido que solo dos clientes hayan sido infectados con la COVID-19. Las fuentes de infección no fueron los pasajeros que trasladaron. En ambas situaciones, se aislaron a más de treinta personas, contactos de esos casos positivos, y todos fueron negativos, evitando un evento de transmisión institucional”, según declaraciones a Radio Guamá de Yuri Lozano Suárez, director de la Agencia de Taxi Viñales.

Los servicios públicos de transportación de pasajeros no se brindan porque están suspendidos en la Fase de Transmisión Autóctona limitada en la que se encuentra Pinar del Río. Solamente trasladan a las personas que son autorizadas por el Consejo de Defensa municipal y provincial ante razones justificadas. También a Empresas que solicitan sus servicios.

La Agencia de Taxi Viñales supo reinventarse y acudir a un mercado que lo necesitaba, a partir de la situación epidemiológica de la provincia y del país. Los choferes y sus autos van y vienen por las carreteras de la COVID-19. El único descanso es la reparación y mantenimiento de los autos.

Lozano Suárez reconoce que la situación es compleja con los materiales y las materias primas, fundamentalmente los lubricantes. Firmaron un contrato con la Empresa cubana CUBALUB de Pinar del Río y usan aceites nacionales.

Entre las alternativas que adoptan para enfrentar las limitaciones de piezas de repuesto está la de acudir a proveedores cubanos como PROVARI, Empresa de producciones varias, lo que les ha permitido remotorizar cuatro autos MG5. “De no ser por la referida variante hubiesen tenido que tramitar la baja técnica, afirma el director”.

A pesar de las dificultades tienen un aprovechamiento del transporte del 91 por ciento y un coeficiente de disposición técnica de igual cifra. El directivo de la Agencia Taxi Viñales resalta que la participación del cliente en la reparación del medio de transporte ha sido vital y el esfuerzo de cada uno de los taxistas de que la flota esté activa, es digno de reconocer.