Si se dice que los choferes de Taxis Cuba están en la primera línea de batalla contra la COVID-19, no hay un ápice de exageración. Hay muchos médicos, enfermeras y otros tantos profesionales en la primera línea también; pero el mérito de los choferes de Taxis Cuba está precisamente en modificar su rutina, cotidianidad, estilo de trabajo y proyección, para sumarse a una lucha que no busca títulos personales, sino el bienestar de la colectividad.

A pesar de tener estipuladas cargas de trabajo concretas, en dependencia de la entidad, estos hombres y mujeres no conocen de “peros” ni de quejas. Saben, están conscientes, que de su trabajo depende la vida de muchas personas.

“Consideramos que sin los servicios de Taxis Cuba no hubiese salido esta tarea tan importante en momentos tan difíciles. Hacen un trabajo meritorio, gigante, porque impiden que falle alguno de los eslabones importantes en la cadena: desde la donación de sangre hasta la transfusión al paciente crítico y grave”, asegura Ariel Legrá Ayala, subdirector del Banco de Sangre Provincial de La Habana.

Los choferes que trabajan para esta institución en la capital, cumplen funciones elementales en procesos que se llevan a cabo desde el Banco de Sangre Provincial. Una de las prioridades es que los trabajadores lleguen a tiempo al laboratorio y a otras actividades. Pero sin dudas, el gran reto está en acudir con inmediatez a las llamadas de urgencias que recibe esta institución. Choferes de Taxis Cuba son el eslabón básico para en el traslado de sangre o plasma, en la asistencia a centros de salud de la capital.

“El trabajo ha sido un poco difícil. Hemos tenido que asumir gestiones propias de la salud pública, que no son nuestro sistema de trabajo, ni era nuestra cotidianidad. Pero, nos hemos complementado bien con la dirección del centro y los compañeros. De nosotros también reciben la disposición constante para que no falle ninguna de las tareas asignadas”, explica Abel Omar Sierra, chofer de la Agencia No. 9 en La Habana, quien desde que inició esta batalla se encuentra prestando servicios al Banco de Sangre Provincial en La Habana.

No es fortuito encontrar este tipo de criterios entre los trabajadores de la empresa. Tampoco hay que buscar mucho para que directivos de centros de salud e investigación hoy en Cuba, expresen la gratitud sobre la entrega y disposición de los choferes de Taxis Cuba.

“Son buenos compañeros, buenos trabajadores, buenos seres humanos, buenos choferes… Los pacientes tratados con plasma convaleciente tienen mucho que agradecer a la medicina cubana y también tiene que agradecerles a estos hombres de que les haya llegado el tratamiento en el momento oportuno. El programa de sangre de La Habana agradece el trabajo de Taxis Cuba. El pueblo de Cuba también tiene que agradecerles a ellos”, reafirma con voz segura el subdirector del Banco Provincial de Sangre.